* ESTOS LINEAMIENTOS VAN
ENCAMINADOS A SALVAGUARDAR LA SEGURIDAD DEL PERSONAL DE LA SALUD Y EL RESPETO A
LA DIGNIDAD HUMANA EN EL MANEJO DE LOS CADÁVERES.
* EN NINGÚN MOMENTO LOS DEUDOS
DEBERÁN TOCAR O BESAR EL CUERPO, POR EL RIESGO DE TRANSMISIÓN DE LA ENFERMEDAD
MEDIANTE EL CONTACTO O POR LAS GOTAS.
CIUDAD DE MÉXICO.- El Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS) aplica el “Lineamiento de Manejo General y Masivo de Cadáveres por
COVID-19 en México”, el cual se implementa en el país para todo el sector
salud, a fin de establecer la conducción ética, transporte y disposición final
de personas fallecidas que presentan confirmación o sospecha de infección por
coronavirus.
Dicha estrategia busca informar sobre el manejo masivo y seguro de
cadáveres en la contingencia por
COVID-19 que atraviesa la nación, el uso racional del Equipo de Protección
Personal (EPP), así como las recomendaciones en los servicios de autopsia y
funerarios.
Al respecto, el Dr. Francisco Simbron Juárez, Coordinador de Programas
Médicos en la División de Hospitales de la Coordinación de Atención Integral en
Segundo Nivel del IMSS, manifestó que dichos lineamientos se aplican en las
condiciones de máxima seguridad para reducir el riesgo de infección tanto para
los trabajadores de la salud, familiares de fallecidos y servicios funerarios,
siempre con respeto por la dignidad humana.
El médico especialista argumentó que se puede considerar que los
cadáveres que presentan confirmación o sospecha de infección por coronavirus,
pueden suponer un riesgo de infección para las personas que entren en contacto
directo.
Por ello, indicó que desde la unidad médica se le explica a la familia
la necesidad de que no toquen ni besen el cuerpo, por el riesgo de transmisión
de la enfermedad mediante el contacto o por las gotas.
Sobre el procedimiento de la entrega del cuerpo, Simbron Juárez explicó
que el proceso inicia desde que el personal médico da aviso de una defunción
con diagnóstico de sospecha o confirmado por Covid-19 a la trabajadora social,
quien se encarga de localizar a los familiares, se realiza el certificado de
defunción, mientras que el personal de enfermería se encarga de colocar el
cadáver en la bolsa especial para dicho fin.
“La seguridad del personal es muy importante por lo que deben usar
Equipo de Protección Personal en todo momento, de acuerdo al protocolo
establecido que incluye: bata, gorro, guantes, cubrebocas, y goggles o careta
de protección”, puntualizó.
En relación a la entrega de cuerpos a los familiares, se debe reunir la
documentación personal solicitada para llenar el certificado de defunción, acta
de nacimiento, e identificación oficial, los cuales se deben presentar a la
brevedad para que se entregue lo antes posible a los familiares.
“Además, posterior a esto, dar aviso al servicio funerario informando
el diagnóstico de sospecha o confirmación por COVID-19, para que se tomen las
medidas de protección y evitar más contagios. Y una vez que se encuentran con
el certificado de defunción ya elaborado, se puede entregar el cadáver en el
área de patología”, comentó.
En la parte de atención a funerarias y deudos, el técnico de autopsias
o quien entregue el cadáver, orientación a los familiares sobre los trámites
funerarios; en caso de que la familia directa se encuentre en aislamiento, el
trámite lo podrá realizar cualquier otro familiar cercano o amigo, previa
evaluación del caso y autorización por trabajo social.
Francisco Simbron aclaró que en caso de que se realicen funerales, se
recomienda asegurar la sana distancia, que dicho evento sea menor a cuatro
horas, con el féretro cerrado y con menos de 20 personas.
Asimismo, los lineamientos estipulan que sólo deben de estar presentes
los familiares más cercanos, tomando las precauciones sanitarias en todo
momento: higiene de manos con alcohol en gel, uso de bata de aislamiento y cubreboca
quirúrgico.
En caso de que una persona fallezca en su hogar, apuntó que existen dos
escenarios: uno, el familiar debe dar aviso de inmediato a la unidad médica
donde el paciente fue tratado, indicar el diagnóstico de infección por COVID-19
para que realicen el certificado de defunción y dar aviso al servicio
funerario.
Otro escenario sería cuando no hubiese recibido atención médica, o que
se desconoce la causa del fallecimiento, se deberá dar aviso a las fiscalías de
la ciudad o del estado en donde se encuentre para que un equipo forense se
desplace al domicilio de la persona, se realice una autopsia verbal, documenten
las causas que rodearon la muerte, establezcan las posibles causas y, de ser
necesario, tomen la muestra, refirió.
Para la situación de connacionales fallecidos en el extranjero a causa
del COVID-19, el doctor Francisco Simbron Juárez señaló que existen leyes que
aplican a nivel internacional para la repatriación de cadáveres, trámite que
debe hacerse a través de las embajadas o los consulados mexicanos.
El Coordinador de Programas Médicos en la División de Hospitales de la
Coordinación de Atención Integral en Segundo Nivel enfatizó que el IMSS tiene
una gran tarea contra el COVID-19. En el caso de las defunciones, el personal
de trabajo social y psicología puede aportar mucha experiencia en el manejo del
dolor y duelo de la población.

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